«La renovación de las promesas sacerdotales excluye de todo sentimiento de superioridad en la vivencia del ministerio»
El Arzobispo de valencia, Mons. Enrique Benavent, preside la Misa Crismal en la Catedral de Valencia
El Arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, ha presidido en la catedral la Misa Crismal, concelebrada con los obispos auxiliares y obispos eméritos, en la que han participado numerosos sacerdotes de la diócesis El Arzobispo ha señalado que la renovación de las promesas sacerdotales “es un acto de humildad, una actitud de conversión permanente que excluye todo orgullo, todo sentimiento de superioridad y toda prepotencia en la vivencia del ministerio”, Durante su homilía, el Arzobispo se ha dirigido a todo el presbiterio asegurando que “viure el ministeri des de la comunió presbiteral no és una limitació, sinó una font d’enrequiment, perquè és viure en la humilitat d’escoltar i aprendre dels altres, ajudar-nos els uns als altres i agrair a Déu el sacerdoci dels germans”.
«No puedo dejar de dar gracias a Dios por la riqueza de vida cristiana que hay en la diócesis»
El Arzobispo ha agradecido al prebiterio, que “en los momentos de diálogo personal que compartimos, compruebo vuestra entrega y dedicación, vuestras alegrías y esperanzas, vuestras preocupaciones, inquietudes y dificultades, y no puedo dejar de dar gracias a Dios por la riqueza de vida cristiana que hay en al diócesis”.
En este sentido, el Arzobispo ha animado a los sacerdotes a participar en la elaboración de las nuevas orientaciones pastorales “per a que en tota la diòcesi sigam cada dia més conscients que compartim la mateixa missió”. Y ha añadido que “una comunió en preocupacions i actituds ajuda a la missió molt més que si cadascú anem a la nostra”.
Igualmente, ha mostrado su gratitud “por las iniciativas pastorales que de un modo tan creativo germinan entre nosotros, e incluso por las inquietudes y preocupaciones que compartimos. Porque si fuéramos indiferentes ante la situación del mundo de hoy, a menudo tan alejado del Evangelio, o si no nos preocupara el crecimiento en la fe del pueblo de Dios seríamos como aquellos pastores que, en palabras de San Agustín, buscan más los propios interese que lo de Cristo”.
Monseñor Enrique Benavent ha señalado que esta renovación “debe mirar al pasado con gratitud y dirigir nuestra mirada al futuro con esperanza”. Finalmente, recordando las palabras del papa León XIV, el Arzobispo ha animado a los sacerdotes a “renovar cada día la fidelidad esperanzada de Dios, integrando la dimensión humana y espiritual para poder vivir con madurez y equilibrio el sacerdocio. Cuidarnos los unos a los otros, valorando la fraternidad sacerdotal, porque un sacerdote aislado es un sacerdote vulnerable. Y a cuidar de todas las vocaciones eclesiales, evitando el activismo que nos vacía interiormente o el quietismo de quien no se compromete con nada».
© Catedral de Valencia / Crédito fotográfico: Archivalencia / V. Gutiérrez
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