¿Qué es un año jubilar?
El Origen
El origen de los años jubilares lo encontramos en el libro del Levítico (Lev 25,10-12), cuando la ley de Moisés determinaba la celebración de un año especial. Este año jubilar comportaba la remisión de las deudas, la recuperación de las propiedades perdidas, la restitución de las tierras a sus antiguos propietarios y la liberación de los esclavos, entre otras cosas. Era un año de alegría y liberación, una oportunidad para comenzar de nuevo, gracias a la misericordia del Señor que siempre acompaña y cuida de su pueblo.
La Iglesia concede la indulgencia plenaria en el Año Jubilar, cumpliendo con los cinco requisitos establecidos: la confesión sacramental, la comunión eucarística, la peregrinación, la oración y la realización de una obra de caridad.
La palabra Jubileo deriva del nombre de la trompeta con que se anunciaba públicamente el comienzo de este año especial, que era un cuerno de carnero, yobel en hebreo.
En el Nuevo Testamento, aparece Jesús como Aquel en el que se cumple en plenitud el Jubileo del pueblo de Israel: Cristo mismo es esa misericordia, ese perdón y ese amor que el Jubileo antiguo anunciaba, por ello, en Él se cumple ese año de gracia como encontramos en el Evangelio de Lucas (Lc 4,16-21), en el pasaje de la sinagoga de Nazaret, en el que Cristo anuncia el cumplimiento de lo anunciado por el profeta Isaías (Is 61,1-2).
Año de gracia
La Iglesia proclama el año jubilar, como verdadero año de gracia, año de perdón de los pecados y de las penas por los pecados, año de reconciliación entre los adversarios, año de múltiples conversiones, de penitencia sacramental y extra sacramental.
Año Santo
Además de los jubileos ordinarios, la Iglesia aprovecha lugares, celebraciones u objetos especiales para convocar extraordinariamente años jubilares en alguna zona concreta. El Jubileo se llama comúnmente «Año Santo», no solamente porque comienza y se desarrolla con ritos sagrados, sino también, porque está destinado a promover la santidad de vida en todo el pueblo de Dios.
Celebrar el Jubileo implica tres acciones
- 1. Un examen de conciencia profundo sobre la propia vida del bautizado y de la comunidad celebrante.
- 2. Un arrepentimiento sincero y un propósito firme de cambiar de mentalidad (conversión)
- 3. Caminar hacia el amor misericordioso del Padre.
Otra gracia particular del Año santo, es el don de la «indulgencia plenaria», la remisión ante Dios de la pena temporal merecida por los pecados, ya perdonados respecto a la culpa. El Jubileo es un año de gracia que tiene como fin la renovación interior.
¿Qué es la indulgencia plenaria?
Cuando después de cometer un pecado, nos arrepentimos, y nos acercamos al sacramento de la reconciliación, Dios perdona la culpa de ese pecado, pero aun así, queda una responsabilidad pendiente por las consecuencias que el pecado haya tenido para la misma persona o para otras, o incluso para la sociedad en general.
El pecado provoca unas consecuencias, llamadas ‘pena’, que es como una deuda que persiste y que por medio de la oración, de las obras de misericordia, de la aceptación y ofrecimiento del sufrimiento podemos reducir.
La Iglesia entiende que de la misma manera que los pecados provocan una ‘pena’, las obras de santidad provocan una gracia de la que ella es depositaria. En el año santo, la Iglesia, abre ese tesoro e invita a vivir una verdadera comunión espiritual de bienes, compensando las penas producidas por el pecado, con la santidad vivida por los santos.
Se obtiene la indulgencia plenaria cumpliendo con cinco requisitos:
- 1. Confesión sacramental y arrepentimiento de los pecados
- 2. Participación en la misa y comunión eucarística
- 3. Peregrinación al templo jubilar
- 4. Oración por las intenciones del Sumo Pontífice
- 5. La realización de una obra de caridad
Contacto para visitas
Para contactar con la Catedral y concretar una visita, podéis enviar un correo electrónico a: jubileosantocaliz@catedraldevalencia.es
En el email
- Indicar quiénes y cuántos sois, y el nombre y contacto de la persona o sacerdote responsable.
- Indicar si queréis visitar el centro de recepción de visitantes*.
- Indicar la hora de llegada y si queréis celebrar la eucaristía en la catedral**.
* Ver https://www.visitvalencia.com/santocaliz/centro-recepcion-visitantes-santo-caliz.
** Concretar si venís con o sin sacerdote.
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